Tengo diez pesos en la billetera, un reloj adelantado cinco minutos para no llegar tarde y una bicicleta para evitarme demoras. Tengo quince saquitos de té de los 25 que compré la semana pasada. Tengo mas de setenta libros (y habré leído nada mas que la mitad). Tengo unas siete responsabilidades, seguramente tenga mas de diez amigos pero me gusta contarlos con los dedos de la mano. Tengo una sola razón para olvidarte pero se me hicieron incontables las ganas de verte. Tengo mil excusas para ser lo que quiero, unas trescientas mentiras por las dudas, no llego a los veinte fracasos pero tengo tan sólo entre seis y ocho triunfos. Tengo cuatro fantasmas, tengo un único destino del que desconfío bastante. Tengo un laberinto del que no quiero salir porque sé que vos también estás perdida adentro. Tengo un teléfono que se escucha mal, un celular que anda lo mas bien, tengo un perro, dos televisores (uno no anda) y una planta en el escritorio. Y ahora que lo pienso no tengo mas de lo que pido pero tampoco menos de lo que merezco, tengo de sobra lo que necesito para vivir, a duras penas tengo los momentos justos para reír y siempre estoy buscando lo que me falta para ser feliz. Pero no me quejo, me conformo con lo que tengo.
lunes, 13 de febrero de 2012
Conformismo
sábado, 4 de febrero de 2012
A partir del silencio
Cuando al callar
las bocas sienten mas de lo que dicen.
Busco tu boca
le saco el tiempo
la hago tan mía
como un pensamiento,
que ahora es deseo
de encontrar tu boca con la mía
y hacer realidad otro instante eterno.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Límites
como cuando algo se rompe
como cuando algo sobrepasa el límite.
¿Cual es el límite de un beso sino es otro beso?
¿Cual es el límite de tu piel sino son mis manos?
¿Cual es el límite de tu cuerpo sino es mi cuerpo?
¿Cual es el límite del deseo sino es el amor?
¿Cual es el límite del orgullo sino es el silencio?
¿Cual es el límite del silencio sino es una palabra?
¿Cual es el límite de una palabra sino es una mirada?
¿Cual es el límite de una mirada sino lo que obnubila el orgullo?
¿Cual es el límite del tiempo cuando estás en mi cama?
¿Cual es el límite del tiempo allá del otro lado de la ventana?
¿Cual es el límite de las consecuencias cuando el tiempo no nos alcanza?
¿Cual es el límite de lo que espero sino es cuestión de tiempo?
¿Cual es el límite de la fantasía sino es la realidad?
¿Cual es el límite del pecado sino es la razón?
¿Cual es el límite de la causa sino es el efecto?
¿Cual es el límite de lo que siento sino es otra ilusión?
martes, 25 de octubre de 2011
Nosotros
Lo nuestro está en lo tácito, en la sorpresa de una palabra en el momento mas inoportuno, en besos torpes que terminan por el piso sin un plan B al alcance de la mano.
Lo nuestro siempre es lo que espera del otro lado del punto y aparte, lejos de los enunciados perfectos, lejos de las voces con dobles intenciones que te sacan la ropa sin pensar en lo que se esconde bajo la piel.
Porque lo nuestro es el silencio, la poesía sin rima, el momento mas simple o mas absurdo: la plaza y el mate o el balcón de noche y la ciudad a lo lejos, la cocina y los experimentos o los colectivos sin ganas de volver.
Pero lo nuestro también es vivir en los espejismos y escapar de la certezas, porque para las certezas hace falta un plan B, enunciados con la dosis justa de doble sentido y tratar de que los besos sean después de las oraciones y no viceversa, sino las palabras se transforman en excusas y uno se queda sin respuestas.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Espejismo
sábado, 1 de octubre de 2011
Juegos
Todo sería mejor si aprendemos a correr lentamente las cortinas, a mirar con atención desde las escondidas. Todo puede ser mejor si nos hacemos los dormidos y espiamos nuestras caras que recién se despiertan y nos reímos y nos burlamos y nos escondemos sin dejar de reírnos. Todo saldrá mejor si apoyamos los cachetes en los vidrios y deformamos cada prejuicio. Todo empezará a ser mejor si miramos debajo de la cama, si lentamente dominamos el miedo y vamos alejando al monstruo que nos acecha, primero de la habitación, después del pasillo, por fin del living ––y de los buenos modales–– y por último de nuestras vidas para por fin meternos bajo la cama y ver lo que esconden los sueños. Todo cambiará (para mejor) si empezamos a querernos de golpe, a amarnos con timidez y los ojos cerrados, a sacarnos la ropa con los cachetes colorados y refugiarnos en sábanas maltratadas. Y habrá que empezar a ser mejor dando cada paso a saltitos en cada azulejo, en cada baldosa: primero con un pie, después con los dos, contando cada número desde la tierra al cielo.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Compañía
Basta con que estés a unos cuantos metros. Me alcanza con estar sentados en una plaza viendo el tiempo a las corridas porque llega tarde a ningún lugar. Sólo tenés que estar en mi espacio, pero desde tus límites, desde tu ventana por donde no es necesario que me mires. Ahí estás y así esta bien.
El sol que nos cierra los ojos y del otro lado esta el mar y todo lo que quisiéramos ser. Pero las bocinas nos despiertan de la utopía aunque aprendimos a soñar mirando el cielo, escondido detrás de árboles donde poder apoyarnos a ver el día perderse, a ver el sol caerse, inocente y gigante detrás de algún suspiro.
Y habrá que irse, habrá que perderse otra vez dentro de la costumbre y los relojes y el tren que se perdió y hay que esperar tanto para llegar del otro lado de la puerta. El instante previo en que tu ventana se pierde entre la multitud y mira lo que yo miro: el recuerdo, el pasado que ya no existe pero que es la compañía perfecta desde que nos alejamos por el punto de partida.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Irreversible
Palabras irreversibles se tapan la boca las unas a las otras ahora que te ven. Y todas se pelean para que la otra no diga lo que no tiene vuelta atrás. Se aguantan para callarse si se los pido, las convenzo con poesías que no saben hacer otra cosa que lamentar. Pero no sufren mi represión, no lamentan mi absurdo silencio, lamentan su condición de límite, de punto final. Lloran al saber que si una de ellas no resiste la tentación, el proceso de lo irreversible habrá empezado y sólo será cuestión de callar o besarte, sabiendo que cualquier opción es incorrecta.