domingo, 31 de octubre de 2010

Hemíferas

A vos, que siempre esperás detrás de un mate lo que nunca va a venir...


Nos une el hemisferio izquierdo del reloj,

ya sea en un día que le cuesta empezar o una noche que recién se despierta.

De este lado de las verticales están las obligaciones,

que sólo son pasos que se acumulan,

que nunca son caminos.

Pero el hemisferio derecho del tiempo

que controla los silencios y el destino

siempre anda juntando cartas para hacer castillos

y ladrillos para encerrar sentimientos.

Las ausencias que sólo buscan presencias,

nunca intenciones de querer escapar,

nunca deseos de encontrar otra verdad.

Porque las verdades giran concéntricas

alrededor de una realidad

que no es mas que un punto

que no se comprende,

porque no hay lógica en las circunferencias,

ya sean estos círculos de los sueños

o estas parábolas que mueven relojes,

ya sea impaciencia que desploma el castillo

o consecuencias donde reviven las ilusiones.


miércoles, 27 de octubre de 2010

Fin



Lo que nos une nos destruye

lo que nos separa nos ilusiona

y el jugo de ir y venir por el espectro de colores

ya no nos divierte,

porque los colores uno a uno se nos fueron desgastando

y ya no hubo ningún tono ni semitono de amor para pintarnos los días.

El antagonismo que se nos hizo complemento

y sin querer descubrimos la patología de que las brújulas con el mismo norte aburren.

La sed de nuestra piel como deseo,

la necesidad de nuestras bocas, esclavas de los tonos y semitonos,

la costumbre que nos despertó de golpe porque estábamos llegando tarde

y corrimos apurados

y nos vestimos sin pensarlo

y nos despedimos para siempre sin saberlo.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Brisa




Agarrá una brisa de mar y sentí su sabor, su humedad, su sal. Después dejala ir porque las brisas de mar no pueden guardarse en botellas y otros formatos para retener recuerdos turísticos ya que se descomponen fácilmente en simple aire. Pero se las puede sentir en cualquier orilla de cualquier mar, siempre que se esté de frente, con los ojos cerrados y las palmas de las manos abiertas. Después se debe que respirar ondo y sentir omo esa brisa desvía su camino y pasa por la nariz, por la vena pulmonar, en la aurícula izquierda, la autopista de la aorta. Ya la brisa de mar en la sangre produce un escalofrío agradable, y es normal que los ojos se abran y los labios se sonrían sin querer.
Volver se vuelve como si la realidad fuese otra, no la que se vivió, sino, la que te pega de frente en la frente y te hace fruncir la cara y el mal humor y el mal estar y el mal vivir de esa tierra oscura que es donde no llegan las brisas de mar. Por supuesto que se pone la otra mejilla, y no por filosofía de vida, sino porque en la sangre hay una brisa de mar, que se sigue moviendo a pesar de estar diluida en sangre, porque las brisas de mar no se pueden detener.


jueves, 26 de agosto de 2010

Nosotros

Nuestros pasos en un almanaque

nuestras caras en un marco de trece por dieciocho

nuestras voces que sólo hablan si se encuentran,

que caminan calladas pensando en algo que ahora que se hablan no recuerdan.

Nuestros sueños en unos pocos bites

nuestros ideales en unos cuantos chorros de tinta

nuestros borradores en hojas amarillas,

que se acumulan con el polvo y la humedad que también es nuestra.

Nuestros algoritmos para desenterrar los sentimientos de los demás

nuestras risas que se contagian y se desvanecen más rápido en invierno

nuestros vasos que nunca están vacíos pero que jamás se van a desbordar.

Nuestras billeteras con algún agujerito, nuestros jeans con los bolsillos rotos,

nuestros cafés con leche en todo momento, nuestros mates sobre el pasto de alguna plaza.

Nuestras calles que no son nuestras, nuestros miedos que no enfrentamos porque los necesitamos,

nuestros errores para tratar de hacer las cosas bien.

Nuestras noches para escapar, nuestros días para respirar.

martes, 3 de agosto de 2010

Artículos




Lo perfecto de lo imperfecto
la causa y efecto de la ilógica
lo que en dos veces necesita tres intentos
la vanidad de no esperar nada después de la intención
lo que mañana es tarde para que sea hoy
la ilusión que también es consecuencia.


sábado, 19 de junio de 2010

Enésimo paso




Y de repente no había nada,
ni siquiera un reflejo en el espejo,
ni siquiera un par de ojos en el silencio
o un par de orejas asustadas por el ruido de las sombras.

Traté de entender, pero sólo pude esperar.
El blanco sabor del vacío.
El negro donde habitan todos los colores.
El gris donde el miedo se mezcla con la esperanza.

Sentí vitalidad,
sentí ausencias,
sentí sabores a despedida en el chau de todos los días,
sentí los párrafos de una nueva historia en el frío sol de una mañana de otoño.

Hubo voces como cadenas,
hubo lluvias como suspiros,
hubo vientos como esperanzas,
hubo paz cuando entendí que con sólo creer llegaba.

Y de repente hubo colores,
los reflejos decoraron las paredes con geometrías imprevistas,
hubo ojos que sonreían sin motivo porque no sabían desconfiar
pero no había sombras, porque los colores habían aprendido a escapar.



sábado, 22 de mayo de 2010

Esa manera de ser



-->
Se enojan porque nos reímos, porque bailamos bajo la lluvia y damos vueltas dibujando círculos sobre círculos; parábolas del bienestar. Se quejan de que así no podemos seguir: buscando nubes en donde poder viajar o mares en donde dejar mensajes dentro de botellas a los amores que no sabemos tener. Se emocionan hasta las lágrimas cuando hacemos danzar las palabras en enunciados perfectos, en rimas que acarician el corazón y lo hacen sonrojar. Se sonríen con ternura maternal cuando nos ven caernos en el piso por atolondrados, con los codos raspados y los dientes apretados para no demostrar el dolor. Se desbordan de vanidades tibias cuando estamos mal y son la única voz que escuchamos, los únicos brazos donde podemos caer llorando. Se pierden en los detalles que nosotros no vemos. Se enojan porque siempre buscamos las llaves que nunca encontramos. Se llenan de odio porque las oportunidades siempre tienen candados. Se consuelan porque nosotros también quedamos de éste lado. Pero se enojan porque nos reímos, porque bailamos bajo la lluvia y damos vueltas dibujando círculos sobre círculos; parábolas del bienestar.


jueves, 6 de mayo de 2010

Flote



Sólo sé que floto. Sólo sé que todos flotamos. Este mar esta hecho de dudas, que se amontonan y se sacuden las unas a las otras, que son eternas, que mojan, que enfrían, que se meten en la boca y son asquerosas; que matan.

Todos flotando. Los millones de millones que se mueven, que van hacia algún lugar donde todo es mejor. Los millones que se mueven pero en este mar hay pocas islas, hay pocos suspiros, hay pocos brazos que dejan de sacudirse para sobrevivir.

Los he visto irse en todas direcciones. Los he visto marcharse, nadando hacia la convicción mas errada, hacia la muerte mas segura. Los he escuchado decirme que es para allá, que para acá, que así no voy a llegar a ningún lado. Pero yo sólo sé flotar, sé que nadar es flotar hacia adelante, pero cuando adelante no tiene destino es en vano. Yo floto porque pienso, porque sé que algo tiene que haber, alguna respuesta tiene que existir. Pero sólo floto, floto porque este mar no me deja hacer otra cosa. Floto porque sobrevivo cada segundo a lo que todos temen y nadie conoce.

Y la muerte debería ser como el alivio eterno, el antagonismo a este flote constante en este mar de dudas en el que vivo cada respiro, que se agita con cada circulo que dibujo pero que se detiene si me detengo y dejo que el cansancio, el rendimiento, el simple fin me lleve hacia el antagonismo.