lunes 5 de marzo de 2012

Así de simple


Hagámoslo rápido

sin pensarlo

Hagámoslo de una vez

para nunca olvidarlo.

Dejemos de lado las reglas

(son sólo necesidades absurdas)

olvidemos las consecuencias

(son sólo límites absurdos).

Nada más mirame;

el que me falta,

la respuesta previa.

Sólo contemos

uno,

dos...

¡tres!

y seamos nosotros

sin pensar en lo absurdo

porque ya somos una nueva consecuencia.


lunes 27 de febrero de 2012

Tormentas

Ahora que llueve,
ahora que te recuerdo.


Uno le busca significados a la lluvia, y mas cuando es de noche. Cada gota pareciera susurrar un secreto y uno que se acerca de apoco para querer descubrirse las verdades que no se anima a reconocer.

Se empieza por las ventanas. Se ven las gotas sobre el vidrio y uno deja de hacer lo que está haciendo para acercarse al pasado porque el recuerdo también es curiosidad, y el pasado es el marco de la ventana (ya abierta) por donde las gotas empiezan a mojarlo con delicadeza, como sin quererlo, igual que los destellos del ayer que aparecen en un presente mayoritariamente incierto.

Abrir la puerta es normal, ya sea de calle o la del patio, se busca un recorte mas grande del pasado. Se deja atrás ese extraño plano medio que son las ventanas y uno se sumerge de lleno en el plano general de las puertas. El recuerdo que es mas grande, la lluvia cada vez mas cerca. Las gotas que chocan sin sufrimiento contra el piso y mojan los pies (que casi siempre en estos casos están descalzos).

Si el recuerdo es muy fuerte es normal dar el paso en que nos dejamos caer en el pasado y caminamos hasta estar debajo de la lluvia y abrimos los brazos y cerramos los ojos para dejar de pensar tanto en cuestiones temporales y disfrutar del recuerdo, por mas lejano que sea, cada gota en la cara es volver a vivir un instante que pareciera que no tiene tiempo, sólo necesidad de esconderse cada tanto de la voracidad de los días que siempre quieren borrarlo todo (y si no fuese por las tormentas de cada tanto lo lograrían).

No hace falta estar sólo para entregarse a la lluvia con el fin de reconocer lo que se necesita. Nadie que se encuentre con nosotros lo va a tildar de loco; a todos nos pasa lo mismo en algún momento y lo mirarán con una sonrisa en un respetuoso silencio. Lo normal es entrar con cierta vergüenza y tener una toalla a mano. Aunque puede pasar que la tormenta sea demasiado fuerte y uno simplemente empiece a correr desesperadamente bajo la lluvia en busca del recuerdo, en ese momento de absoluta convicción de que el significado de la lluvia es que el recuerdo se volverá presente una vez mas y que esta vez será nuestro presente.



lunes 13 de febrero de 2012

Conformismo




Tengo diez pesos en la billetera, un reloj adelantado cinco minutos para no llegar tarde y una bicicleta para evitarme demoras. Tengo quince saquitos de té de los 25 que compré la semana pasada. Tengo mas de setenta libros (y habré leído nada mas que la mitad). Tengo unas siete responsabilidades, seguramente tenga mas de diez amigos pero me gusta contarlos con los dedos de la mano. Tengo una sola razón para olvidarte pero se me hicieron incontables las ganas de verte. Tengo mil excusas para ser lo que quiero, unas trescientas mentiras por las dudas, no llego a los veinte fracasos pero tengo tan sólo entre seis y ocho triunfos. Tengo cuatro fantasmas, tengo un único destino del que desconfío bastante. Tengo un laberinto del que no quiero salir porque sé que vos también estás perdida adentro. Tengo un teléfono que se escucha mal, un celular que anda lo mas bien, tengo un perro, dos televisores (uno no anda) y una planta en el escritorio. Y ahora que lo pienso no tengo mas de lo que pido pero tampoco menos de lo que merezco, tengo de sobra lo que necesito para vivir, a duras penas tengo los momentos justos para reír y siempre estoy buscando lo que me falta para ser feliz. Pero no me quejo, me conformo con lo que tengo.



sábado 4 de febrero de 2012

A partir del silencio

Cuando al callar

las bocas sienten mas de lo que dicen.


Busco tu boca

le saco el tiempo

la hago tan mía

como un pensamiento,

que ahora es deseo

de encontrar tu boca con la mía

y hacer realidad otro instante eterno.



lunes 19 de diciembre de 2011

Límites

Como cuando algo termina
como cuando algo se rompe
como cuando algo sobrepasa el límite.


¿Cual es el límite de un beso sino es otro beso?

¿Cual es el límite de tu piel sino son mis manos?

¿Cual es el límite de tu cuerpo sino es mi cuerpo?

¿Cual es el límite del deseo sino es el amor?


¿Cual es el límite del orgullo sino es el silencio?

¿Cual es el límite del silencio sino es una palabra?

¿Cual es el límite de una palabra sino es una mirada?

¿Cual es el límite de una mirada sino lo que obnubila el orgullo?


¿Cual es el límite del tiempo cuando estás en mi cama?

¿Cual es el límite del tiempo allá del otro lado de la ventana?

¿Cual es el límite de las consecuencias cuando el tiempo no nos alcanza?

¿Cual es el límite de lo que espero sino es cuestión de tiempo?


¿Cual es el límite de la fantasía sino es la realidad?

¿Cual es el límite del pecado sino es la razón?

¿Cual es el límite de la causa sino es el efecto?

¿Cual es el límite de lo que siento sino es otra ilusión?




martes 13 de diciembre de 2011

Pertenencias



Lo que nos sobra es del tiempo

¿qué nos sobra si no es un señuelo?

Aferrados a amuletos sin supersticiones

creyendo que vivimos en las segundas opciones de lo correcto.

Creemos sólo en los espejos,

odiamos las suposiciones y las sombras,

necesitamos de los oasis para poder escapar

hacia el otro extremo para sentir que se esta vivo.

De apoco voy perdiendo las rimas, los colores,

los abismos donde se caen torpemente los sueños.

De apoco te vas transformando en mi secreto, en mi silencio,

en mi mejor respuesta, en mi única solución.

Y de ahí se nos mezclan los reflejos,

se nos alteran los relojes,

se nos rompen los vasos y los labios

perdiendo siempre al mismo juego.

El señuelo

sobras de otro sueño.

El tiempo

fiel testigo y dueño de todo lo nuestro.



martes 25 de octubre de 2011

Nosotros



Lo nuestro está en lo tácito, en la sorpresa de una palabra en el momento mas inoportuno, en besos torpes que terminan por el piso sin un plan B al alcance de la mano.

Lo nuestro siempre es lo que espera del otro lado del punto y aparte, lejos de los enunciados perfectos, lejos de las voces con dobles intenciones que te sacan la ropa sin pensar en lo que se esconde bajo la piel.

Porque lo nuestro es el silencio, la poesía sin rima, el momento mas simple o mas absurdo: la plaza y el mate o el balcón de noche y la ciudad a lo lejos, la cocina y los experimentos o los colectivos sin ganas de volver.

Pero lo nuestro también es vivir en los espejismos y escapar de la certezas, porque para las certezas hace falta un plan B, enunciados con la dosis justa de doble sentido y tratar de que los besos sean después de las oraciones y no viceversa, sino las palabras se transforman en excusas y uno se queda sin respuestas.


miércoles 5 de octubre de 2011

Espejismo



Como lo irreal de un espejismo

así se disipa este deseo.

Así se me deshacen tus labios

transformándose en sequedad.

Te pierdo de apoco

te dejo de sentir detrás de mis ojos cerrados

tu cuerpo se transmuta en esa alquimia inversa,

ahora del otro lado del abismo;

límites que nuestros cuerpos saben imponer.

Y habrá que alejarse de uno mismo en los sueños

habrá que despertar para no aferrarse a lo inexistente de cada ilusión

habrá que buscar en los rincones del silencio alguna absurda explicación.

Como la desesperación de necesitar señuelos

así me aferro a tu piel esperando el adiós.

Pero el espejismo que empieza a revivir

y es normal querer equivocarse, tan normal.